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Mostrando entradas de enero, 2019

¡La vida es una banda sonora!

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Una frase que me acompaña muchas veces es la del título de este post: "mi vida es una banda sonora" y es que, ¿qué sería yo, qué serías tú sin música en tu vida? 
Seguro que muchos momentos importantes los tienes relacionados con una canción. La canción que sonaba cuando me dijeron que estaba embarazada, cuando di mi primer beso, en el baile el día de mi boda, cuando me dieron esa mala noticia... el caso es que es escuchar la melodía y nuestro cerebro por arte de magia nos traslada hasta ese momento, incluso sentimos las mismas emociones que cuando lo estábamos viviendo.  

La música es emoción


Siempre me costó expresar mis emociones, las sentía, pero no sabía cómo sacarlas fuera, mi propio cuerpo era como un muro infranqueable. Entonces la vida me puso una solución. Mi hermana iba a clases de guitarra y yo con 12 años se la quitaba a menudo porque me gustaba tocarla, aunque no tuviera ni idea, me gustaba sentir el vibrar de las cuerdas y el sonido que hacían. Viendo mi inter…

Secretos de la vida

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Que la vida a veces no es fácil no es ningún secreto, pero es que si todo nos viniera de una forma sencilla, ¿qué aburrido sería, no? 
Necesitamos las crisis para crecer, necesitamos de los demás para salir adelante.
La humanidad es como un gran equipo donde nos ayudamos unos a otros cuando lo necesitamos y de vez en cuando donde nos hundimos unos a otros cuando lo necesitamos... 
Sí, no me he equivocado, cuando crees que te hunden en realidad lo que hacen es darte la oportunidad de buscar herramientas con las que salir más fuerte.





Os dejo una entrevista a una persona que me admira desde hace muchos años: Albert Espinosa. Para los que no le conozcáis os cuento brevemente su historia: a Albert le detectaron un cáncer con 14 años. Le dieron un 3% de probabilidades de vivir y le recomendaron irse a una isla a pasar sus últimos días lo mejor posible. Estando allí sus padres y él decidieron que iban a luchar y ahí comenzó una carrera de 10 años en el hospital donde le amputaron una pierna,…

La vida continuará...

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Hace 14 años y 4 meses volvía de Cádiz con una amiga en un autobús de línea después de pasar una semana allí de vacaciones. Faltaba tan solo una hora y cuarto para llegar a Salamanca después del largo viaje cuando ocurrió. Iba viendo la película que estaban poniendo en la tele del bus y de repente ésta estalló en mil pedazos.
Pum.
Un golpe fuerte me llevó debajo del asiento que tenía delante y recuerdo perfectamente lo que pensé en ese momento: “estamos teniendo un accidente, ahora un golpe más fuerte y se acabó. Se acabó”. Y tengo guardadas también en mi memoria las sensaciones y emociones que sentí en ese intervalo de pocos segundos: tranquilidad, calma, paz. No sé si es porque soy tan tranquila que ni un accidente y el riesgo de perder la vida me alteran (que no lo descarto jaja), o porque realmente es eso lo que se siente cuando tu mente contempla la posibilidad real de abandonar este mundo.
Por suerte no hubo golpe más fuerte y todo quedó en una experiencia que la verdad no fue…

El poder de los abrazos

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Hay abrazos y ABRAZOS. Hay abrazos por compromiso, incómodos, de los que das con desgana porque la persona que tienes enfrente no te aporta mucha confianza, o no le conoces mucho, o directamente te produce rechazo. 
Y luego están los otros. Los ABRAZOS.
Abrazos que llenan, que restauran partes de ti que estaban rotas. Dicen que un abrazo debe durar mínimo 6 segundos. Parece poco tiempo, 6 segundos son insignificantes en muchos aspectos… pero no en un abrazo. A veces ese tiempo es suficiente para recolocar emociones alteradas, para devolverte la paz y la esperanza, para sacar la angustia y la ansiedad que se habían alojado dentro de ti y sentirte segur@, libre



Lo cierto es que más que la persona que te da el abrazo es la vibración entre las dos partes lo que hace que sea especial, del montón o directamente desagradable. Tuve en una ocasión la oportunidad de hacer una dinámica. Éramos un grupo grande, de unas 35 personas que, quitando el pequeño grupo con el que habíamos ido, no nos cono…